Lunes 15 de enero de 2018

 

Que nuestra proverbial capacidad de ir de tumbo en tumbo se reedita cada tanto, no hay quien lo dude. Como pa√≠s tenemos una exquisita propensi√≥n por el rid√≠culo, ¬Ņo ya no nos acordamos del lanzamiento del sat√©lite Pegaso, los anuncios de nuestro entonces presidente Correa, como el segundo mandatario m√°s popular del mundo o este mismo personaje, anunciando en sabatina que en materia laboral la hab√≠amos hecho tan bien, que ten√≠amos menos desempleo que en Alemania?

Lo importante es que siempre podemos superarnos en este campo, cada personaje pintoresco que ha pasado por nuestra pol√≠tica nos ha dejado casi invariablemente una sensaci√≥n de ‚Äú¬Ņqu√© hicimos para merecer esto?‚ÄĚ. Ese malestar entre pecho y espalda, esa verg√ľenza ajena que nos corre de la cabeza a los pies cuando salimos del pa√≠s y alg√ļn colega se acerca armado de la mejor sonrisa a preguntarnos si es verdad tal o cual noticia sobre el Ecuador, pues varias de estas son de tal naturaleza que parecen m√°s un bulo que un reportaje. ‚ÄúEn serio el presidente de tu pa√≠s dijo que como jefe de Estado, era por tanto el jefe de cada una de sus funciones?‚ÄĚ, inquir√≠an con fingido tono serio y aguantando la carcajada, cuando se refer√≠an al brillant√≠simo an√°lisis hecho por Correa sobre su rol como presidente dentro de la teor√≠a revolucionaria del Estado. ‚Äú¬ŅDe verdad le pusieron grillete electr√≥nico al periodista que denunci√≥ los actos de corrupci√≥n del gobierno?‚ÄĚ, preguntaban entre entretenidos y asombrados, al saber que Fernando Villavicencio se vio sometido a semejante medida infamante, tras ser acusado de ‚Äúdifusi√≥n de informaci√≥n sometida a reserva‚ÄĚ.

Al parecer las heroicas gestas del corre√≠smo en materia de rid√≠culo est√°n lejos de desaparecer y, al contrario, se lucha por reeditarlas por algunos sectores de este periodo. ¬ŅRecuerdan el ‚ÄúSnowden affaire‚ÄĚ? Luego del asilo a Julian Assange en nuestra embajada en Londres, apareci√≥ otro ‚Äúalertador‚ÄĚ o whistleblower, me refiero a Edward Snowden, exagente de la CIA y luego empleado de una compa√Ī√≠a contratista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense, quien mostr√≥ evidencia de complejos sistemas de espionaje que se mantienen por parte de Estados Unidos e Inglaterra. Estas revelaciones las hizo al diario ingl√©s The Guardian en Hong Kong para luego partir hacia Rusia, desde donde, de acuerdo a su propia versi√≥n, ir√≠a a Ecuador, pa√≠s que le hab√≠a otorgado asilo pol√≠tico.

Cuando no sal√≠amos todav√≠a del asombro por lo dicho por Snowden, apareci√≥ Assange, quien desde nuestra sede diplom√°tica en el Reino Unido anunci√≥ a nombre del pa√≠s, que Ecuador hab√≠a otorgado un salvoconducto al whistleblower, a trav√©s de c√≥nsul de Ecuador en Londres. No fue el embajador, ni el canciller de entonces Ricardo Pati√Īo o el presidente Correa quienes anunciaron esta medida diplom√°tica de protecci√≥n. Fue Assange, nada m√°s ni nada menos, como due√Īo de la pol√≠tica internacional de esta rep√ļblica bananera, misma que necesitaba que nuestro hu√©sped en la embajada hablara a nombre de las autoridades ecuatorianas.

¬ŅQu√© pas√≥ luego? El rid√≠culo se maximiz√≥. Tras una llamada a Correa del vicepresidente de Estados Unidos Biden, el Gobierno asumi√≥ la posici√≥n menos digna posible. La de negar su participaci√≥n en el tema y endosar todo el rollo al pobre c√≥nsul del Ecuador en Londres. Para colmo del escarnio, posteriormente se publicaron correos electr√≥nicos cursados entre este funcionario diplom√°tico, la presidencia de la Rep√ļblica y otros altos cargos del corre√≠smo, en los que no solo requiere autorizaci√≥n para actuar, sino que solicita se le instruya en el tema, pues sus conocimientos no bastaban para cumplir semejante empresa.

Cuando pens√°bamos que estos episodios del folclor revolucionario se hab√≠an superado, se nos ha obsequiado esta semana con otro evento igual de pintoresco. Todo empez√≥ por la filtraci√≥n del pronunciamiento de Inglaterra, negando la aquiescencia al nombramiento de Julian Assange como funcionario diplom√°tico ecuatoriano en ese pa√≠s. Hechas las averiguaciones, resulta que en diciembre se otorg√≥ la nacionalidad ecuatoriana al c√©lebre alertador e incluso se le expidi√≥ una c√©dula en la que aparece como vecino de este humilde servidor (parroquia Chaupicruz), pese a que en su vida ha puesto un pie en territorio continental ecuatoriano. M√°s de uno consider√≥ que esto pod√≠a tratarse de un bulo, pues resultaba dif√≠cil creer que nuestra pol√≠tica internacional pueda ser lo suficientemente est√ļpida como para acudir a este mecanismo, tratando de enga√Īar a todos, como vendedor de autos usados de mala cala√Īa. Tal vez alg√ļn ni√Īo en Manab√≠ fue bautizado con ese nombre, dec√≠an algunos, ‚Äúno hagan caso a los rumores de redes sociales‚ÄĚ dec√≠a la propia canciller, quien al d√≠a siguiente tuvo que reconocer en rueda de prensa y sin preguntas, que todo era cierto y que Ecuador cuenta con un nuevo ciudadano.

En fin, trampas burdas, enga√Īos infantiles, explicaciones babosas, pretextos pueriles y la evidencia de que nuestra pol√≠tica internacional no ha cambiado la din√°mica que la dirigi√≥ los √ļltimos diez a√Īos. (O)

Fuente: Diario EL UNIVERSO,  siga el enlace.

 

 

Lunes 15 de enero de 2018

 

Muchas son las reformas normativas que en la década correísta se aprobaron y sólo significaron cambios formales, particularmente en lo relativo a la familia y la diversidad sexual. Se reconocieron las uniones de personas del mismo sexo, se establecieron reglas para el cambio de género en los datos de identidad; pero quedaba claro que estas reformas tenían como objetivo cerrar toda posibilidad de que en el país se reconozca el matrimonio igualitario, la adopción homoparental o la modificación de todos los datos de identidad de las personas transexuales.

Estas reformas que aparentaban avances y un reconocimiento progresivo de los derechos, en realidad reflejaban una homofobia institucionalizada, escondida detr√°s de una apertura aparente, justificada en las convicciones religiosas del exmandatario.

La Corte Constitucional pocas veces desafi√≥ esta tendencia y ejerci√≥ su papel de poder contramayoritario y de garante de los derechos, la excepci√≥n fue la reciente declaratoria de inconstitucionalidad de las normas de la Ley de Gesti√≥n de la Identidad y Datos Civiles que permit√≠an √ļnicamente la inclusi√≥n del dato g√©nero en la c√©dula, ordenando a la Asamblea Nacional que reforme la ley para que exista la posibilidad de modificar todos los datos de la identidad.

La Corte ha callado en otros temas igual de sensibles, ha dejado de resolver casos que tienen alguna complejidad, sea porque exist√≠an intereses desde el poder o alg√ļn nivel de controversia social. Dos son los casos que resaltan: el de Satya que trata sobre la posibilidad de doble maternidad y el no reconocimiento del matrimonio de las personas del mismo sexo.

La Corte Constitucional tiene que resolver estos casos en los términos establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su Opinión Consultiva No. 24, en la que se reitera la prohibición de discriminación por la orientación sexual, identidad de género o expresión de género; determina que debe asegurarse la posibilidad de cambio de género, sexo, nombres y demás elementos de la identidad para que sean concordantes con la identidad de género auto-percibida; reitera que la protección de la vida privada y familiar incluye el asegurar los vínculos familiares de las parejas del mismo sexo, las que tienen derecho a contraer matrimonio sin que pueda hacerse distinción alguna con los matrimonios celebrados por heterosexuales.

De esta forma la Corte Interamericana ha puesto un punto final a la discusión sobre la existencia del derecho al matrimonio de personas del mismo sexo. Considera que la oposición a estos matrimonios proviene de convicciones filosóficas o religiosas, respetables, pero que no pueden ser usadas en caso alguno para limitar derechos y negar la evolución de las instituciones sociales. La Corte Interamericana ha dado un paso extraordinario para terminar con formas odiosas de discriminación, ahora esperemos que nuestra Corte Constitucional esté a la altura de la historia y haga su trabajo.

Fuente: Diario EL COMERCIO, siga el enlace.

 

 

Lunes 8 de enero de 2018

 

No existe otra alternativa, democr√°tica, que votar s√≠ en las preguntas dos y tres del refer√©ndum del 4 de febrero. Es el √ļnico camino a corto plazo, para impedir que el autoritarismo mesi√°nico de Correa siga amenaz√°ndonos con su regreso.

Como ha sucedido en tantas otras ocasiones, esta es una opción que la asumimos como legítima por lo excepcional de la situación política.

El binomio Moreno-Glas ten√≠a tareas concretas, algunas detalladas profusamente en ‚Äútres libros‚ÄĚ, sin embargo la responsabilidad principal no estaba escrita pero era bastante obvia: cuidar las espaldas hasta el regreso. Para asegurarse que esto suceda, colocaron a leales en puestos clave de la institucionalidad, cerrando de forma aparente toda posibilidad de cambio, que no sea solo de nombres.

Todo indicaba que era cuesti√≥n de tiempo, cuatro a√Īos o menos, para el regreso triunfal de Correa.

En mayo del a√Īo pasado parec√≠a imposible el rompimiento total de Alianza Pa√≠s, el cambio de Contralor, el juicio penal, la prisi√≥n preventiva y la separaci√≥n del cargo de Glas. Sorpresa tras sorpresa, pero siempre les quedaba la carta de la reelecci√≥n.

El referéndum es necesario pero limitado y encierra peligros evidentes.

Es necesario para dejar atr√°s las amenazas de la perpetuaci√≥n del corre√≠smo y todos sus defectos, pero no es suficiente para transformar un dise√Īo institucional al servicio de un proyecto autoritario y contradictorio con una sociedad diversa y plural.

Encierra peligros porque de ganar la pregunta tres, implica entregar -nuevamente- un poder inmenso a una persona; sin embargo, la alternativa es mantener la conformación actual del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social y sus designaciones, que no parece una opción sana.

Existe un solo camino para disminuir los riesgos asociados a la pregunta tres: que se nombre en el Consejo de Transici√≥n a personas totalmente ajenas al proyecto corre√≠sta y al llamado morenismo. Esto, la independencia de los consejeros, sumada a su calidad √©tica y experiencia, ser√≠an una suerte de garant√≠a de que no repetiremos el camino hacia la concentraci√≥n de poder y la corrupci√≥n de los √ļltimos a√Īos.

Esperemos que la designación de la terna para reemplazar al Vicepresidente, no sea un augurio de los criterios de selección que utilizaría Moreno, en caso de que triunfara el sí en la pregunta tres, porque privilegiar la obsecuencia sería la mayor evidencia de que estamos frente a un cambio de formas sin verdadera vocación democrática.

No votaré sí en las siete preguntas, con certeza apoyaré la que impide la reelección indefinida y la que abre la puerta a un proceso de reestructuración institucional, paso necesario pero con riesgos evidentes, que debemos asumirlos dejando en claro que de ganar el sí no se está entregando un cheque en blanco a Moreno.

El sí es un mandato ciudadano para cambios más profundos y no sólo una capa de maquillaje para dar una nueva vida al proyecto político de Alianza País.

Fuente: Diario EL COMERCIO, siga el enlace

 

 

Lunes 18 de diciembre de 2017

 

Judicializaci√≥n de la pol√≠tica repite Rafael Correa, cansinamente y con rostro desencajado. Es una esas frases, uno de esos lugares comunes que aprende y usa en su discurso para descalificar, en este caso, a los procesos judiciales, que, por corrupci√≥n, se siguen en varios pa√≠ses a sus co-idearios. Es una venganza de los poderes f√°cticos, clama, de esos que -dice- no le perdonan ‚Äúhaber transformado al pa√≠s‚ÄĚ y haber perdido 10 a√Īos de elecciones. El condenado ahora es alguien de su equipo, su ex vicepresidente, su ex ministro, su hombre de confianza, elegido para defender su legado y esperar su vuelta.

Siempre me llamó la atención la forma en que Correa minimizó las denuncias que existían en contra de Jorge Glas, cómo les restó importancia.

Parecía seguro que las investigaciones no tendrían futuro alguno, designado a Baca como Fiscal (ex asesor y simpatizante de Alianza País), que se sumaba a Jalkh (su ex secretario particular) en la Presidente del Consejo de la Judicatura. La salida estaba cubierta.

Ahora Correa afirma que la sentencia es una injusticia, una decisi√≥n tomada por jueces que no son imparciales, que responden al ‚Äúlinchamiento medi√°tico criminal‚ÄĚ. Repite que ‚Äúno hay una sola prueba‚ÄĚ para condenarlo, que Glas es un ‚Äútipo honrado‚ÄĚ y que es el primer preso pol√≠tico del pa√≠s. Habla, sin entender, de sobreseimientos a la empresa, de aplicaci√≥n de c√≥digo derogado, de ‚Äúculpabilidad por delito de sangre‚ÄĚ. Cree que sus palabras tienen alg√ļn poder especial, que al repetirlas desaparecen las pruebas presentadas en el juicio: Glas es responsable del regreso de esa empresa al pa√≠s, encargado de las √°reas estrat√©gicas en los que se contrat√≥ a Odebrecht, al que los testimonios de los ex funcionarios de la empresa ‚Äúcorrupta y corruptora‚ÄĚ lo se√Īalan directamente y con un t√≠o -sin cargo p√ļblico- recibiendo dinero sin justificaci√≥n.

Amenaza ‚Äďcomo en otros tiempos-, considera que es cuesti√≥n de tiempo, que cuando cambie la relaci√≥n pol√≠tica, la relaci√≥n de poder, deber√°n rendir cuentas ante los tribunales nacionales e internacionales.

Hay que recordarle al ex Presidente que si alguien es responsable de la nueva politización de la justicia es él, que eso lo tenía tranquilo, pensó que podía seguir controlándolo todo a la distancia. El doble discurso de Correa ahora se vuelve más evidente, quien usó la justicia para perseguir, para proteger su honor, para acallar a sus críticos, ahora sufre porque siente que es el siguiente en la lista, que ahora van en su contra, repentinamente cree en la OEA y el sistema interamericano de DD. HH.

No creo que la sentencia contra el Vicepresidente responda a razones políticas, aunque no se puede negar el fuerte componente político que la rodea.

Todo esto nos sirve para recordarnos como sociedad la necesidad de defender a ultranza la existencia de una justicia independiente, √ļnica forma de proteger a los ciudadanos de los excesos del poder, poder que cambia de manos y convierte en vulnerables a los antes poderosos.

Fuente; Diario EL COMERCIO, siga el enlace aqui.

 

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